Desde la Comuna 9 de Medellín, Luis Enrique Upegui ha dedicado su vida a crear espacios
de encuentro, formar nuevas generaciones y llevar mensajes de convivencia a través del
teatro, la recreación y personajes como “Preguntica” y “Caspiruleto”.
La historia de Luis Enrique Upegui con el arte comenzó en el colegio, cuando un profesor reconoció su talento para el dibujo y la expresión artística. Desde entonces, comprendió que la cultura podía convertirse en una herramienta para comunicar realidades, generar conciencia y transformar los territorios.
Hoy lidera los grupos culturales y recreativos Forjadores del Mañana y Creando Cultura, iniciativas con las que ha acompañado a niños, jóvenes y adultos en procesos de formación, participación y construcción comunitaria. Su propósito ha sido demostrar que, frente a las problemáticas sociales, el arte puede abrir caminos diferentes.
Personajes que llevan mensajes de vida
En los años noventa, en medio de las dificultades de violencia y drogadicción que atravesaban algunos sectores de la ciudad, Luis encontró en los personajes y la recreación una manera de acercarse a los niños y sus familias. Así surgieron propuestas que combinaban el entretenimiento con mensajes de convivencia, cuidado y reflexión. Junto a Ana Clara Preciado, conocida como “Preguntica”, comenzó a crear experiencias en las que las historias, el humor y el contacto con la comunidad permitían abordar situaciones cotidianas desde una perspectiva más solidaria.
Con el tiempo, estas iniciativas encontraron nuevas oportunidades de crecimiento mediante procesos institucionales y programas como el INDER Medellín y Mientras Volvemos a Casa. El trabajo cultural empezó a abrir posibilidades no solo para la participación comunitaria, sino también para la formación y el empleo de jóvenes y adultos.

Una cultura que acompaña todas las generaciones
El recorrido de Luis no se ha detenido en el trabajo con la infancia y la juventud. Con los años, su labor se ha extendido a otros públicos, especialmente a las personas mayores, a quienes acompaña mediante actividades recreativas y culturales. Junto a su esposa y sus hijos, Tatiana y Jeison, creó Con Sentido, una iniciativa enfocada en llevar alegría, acompañamiento y bienestar emocional a hogares geriátricos. A través de estas experiencias, busca contribuir a que los adultos mayores encuentren espacios para compartir, expresarse y fortalecer sus vínculos.
Para Luis, cada etapa de la vida merece oportunidades para aprender, disfrutar y sentirse acompañado. Por eso, considera que el arte puede aportar al bienestar de las personas sin importar su edad o las circunstancias que atraviesen.
El arte también transforma la manera de ver el territorio
Personajes como “Preguntica” y “Caspiruleto”, con sus mensajes de conciencia ambiental y convivencia, representan una parte importante de su propuesta artística. Más allá de divertir, buscan despertar preguntas, promover el cuidado del entorno y mostrar otras formas de relacionarse con la comunidad.
Desde su experiencia en la Comuna 9, Luis quiere contribuir a cambiar la percepción de los territorios que suelen asociarse únicamente con la violencia o las dificultades sociales. Su trabajo busca visibilizar a las personas que, desde la cultura, construyen alternativas y demuestran que es posible generar cambios desde las acciones cotidianas. También sueña con llevar sus personajes y experiencias a otras ciudades y países, para compartir las historias que han nacido en los barrios y mostrar el valor de la cultura viva comunitaria.
Sembrar oportunidades a través de la cultura
Actualmente, Luis continúa trabajando con sus iniciativas culturales y acompañando a personas mayores mediante actividades que promueven la recreación y el bienestar emocional. Su propósito sigue siendo abrir espacios para que más personas descubran sus
capacidades y encuentren en el arte una oportunidad para expresarse y construir nuevos caminos.
Su historia es un ejemplo de cómo los procesos comunitarios pueden trascender generaciones: niños que encontraron espacios para desarrollar sus talentos, jóvenes que avanzaron en sus proyectos de vida y familias que descubrieron en la cultura una forma de
encontrarse.
Para Luis Upegui, el arte tiene la capacidad de construir territorios y transformar pensamientos. Su apuesta es seguir compartiendo conocimientos, fortaleciendo los procesos culturales y recordando que una palabra, una historia o un espacio de encuentro pueden marcar la diferencia en la vida de alguien.
Porque, como él mismo lo plantea, la cultura puede convertir la violencia en oportunidades de encuentro y ayudar a construir una paz que comience en los territorios.
Conoce su trabajo: puedes encontrar las iniciativas culturales de Luis Upegui en Facebook como Forjadores del Mañana.



